|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
YOGA TERAPEUTICO - OPINIONES DE NUESTROS ALUMNOS DE YOGA (Más información en la WEB - www.yogaenalicante.com) -MARISA MADERA-DORI-M.M.-Mª DOLORES PASTOR -A.E.G.-LOLI-BEATRIZ-JOSE-YOLANDA -R.P.M.-M. ALMAU GADEA-F.G.-O.SALAS -JOSE ANTONIO -CARLOS F.GOMEZ -ANA E. -I. MARTINEZ EGEA -AMALIA -BEATRIZ C.
MARISA MADERA Hacía mucho tiempo que oía las maravillas del Yoga. Por fin empecé. Las clases son un oasis de paz y bienestar. He adelgazado unos kilitos y empiezo a endurecer piernas, glúteos y brazos. ¡Es fantástico! Por otro lado he mejorado mucho la salud mental y el autocontrol. ¡¡Animaos!! DORI A lo largo de mi vida he realizado diversas actividades físicas como Step, Aerobic, Pilates, etc. Me inicié en el Yoga después de conocer la existencia de una hernia discal en mis cervicales; debía realizar ejercicios de estiramientos musculares muy precisos para ir fortaleciendo mi cuello. Con la práctica del Yoga he encontrado una forma completa de cuidar Cuerpo-Mente, pues sin relajación mental no es posible la relajación corporal, es decir, la ausencia de dolor y tensión. Los dolores en mi cuello y espalda desaparecen con la práctica del Yoga, he dejado de tomar analgésicos. La práctica del Yoga debería estar presente en nuestra vida desde que somos niños, es una muy buena forma de cuidar la mente con la meditación y el cuerpo con sus posturas (asanas) infinitas y efectivas para el buen acondicionamiento de la musculatura profunda de nuestro cuerpo. Totalmente recomendable a cualquier edad y dolencia que una persona pueda padecer tanto a nivel físico como emocional, y por supuesto a nivel preventivo. Cuando lo llevas practicando un tiempo, sin darte cuenta lo vas incorporando a tu vida, de tal forma que se hace necesaria su práctica. M.M. A mí el Yoga me ha ayudado a rectificar la postura y respirar. Lo conocí a raíz de sufrir una pérdida de la curvatura cervical, lo cual me provocaba mucho dolor de espalda, coincidiendo con un momento de mi vida que padecía ansiedad. Por tanto, al practicar Yoga, aprendí a detenerme y respirar bien, haciendo que mi ansiedad disminuya, corrigiendo al mismo tiempo la postura y tener así menos dolor. Todo ello, hace que disfrute de una mejor calidad de vida. Gracias, Lana. Mª DOLORES PASTOR Quisiera hablar de los beneficios del Yoga. Desde que practico Yoga (hace más de un año) estoy mucho mejor, el día que voy a las clases no tengo que tomar ningún analgésico. Tengo dos hernias discales y un dolor constante de espalda, pero cuando practico Yoga me encuentro mucho mejor. Espero que ayude a alguien para beneficiarse. A.E.G. Querida Lana te deseo de todo corazón un gran éxito. Quiero manifestarte mi profundo agradecimiento por tus clases de Yoga gracias a las cuales mejoré muchísimo mi postura, mi movilidad en el cuello, mi agilidad; y con la enseñanza impartida por ti sobre todo en el método de respiración he podido estar más tranquila y concentrada en mi trabajo; cada vez que salgo de tu clase me siento muy pero muy bien. LOLI Llegué al Yoga con 51 años, ahora tengo 59. Tengo desviación de columna, artritis con dolor en todas las articulaciones, desgaste de rodillas con tratamiento médico, dolores constantes y diagnosticada de osteoporosis. Gracias al Yoga todo esto para mí ha pasado a ser secundario, puedo hacer mis ejercicios sin sentir obligación ni cansancio. Cuando practico los estiramientos, salen naturalmente y sin dolor, y me siento muy bien, como nueva. Gracias. BEATRIZ Siempre he querido hacer Yoga pero por falta de tiempo nunca he podido. Ahora que no trabajo, me he podido apuntar y estoy encantada con las clases. Además, tanto la profesora como el ambiente son muy agradables. ¡Ojalá me hubiese apuntado antes! Tengo 41 años, soy una persona muy activa y por lo tanto también bastante nerviosa. Salgo de las clases relajada y feliz. Pero el Yoga no es solamente eso. Con los ejercicios se adquiere mucha elasticidad y se trabajan partes del cuerpo que no cuidamos o tratamos mal. De hecho, me solía levantar casi todos los días con dolor de espalda y los hombros cargados, y desde que voy a clase ya no me duelen. Me siento rejuvenecer tanto física como mentalmente. ¡¡No se puede pedir más!! JOSE Me llamo José y estoy pasando por una depresión; hace tan sólo dos semanas que empecé a hacer ejercicios de Yoga, y tengo que decir que me encuentro más relajado y animado. Personalmente a mí me va bien.
YOLANDA Inicié Yoga en Enero. Los efectos que noto son de equilibrio y calmante, ya que en 2010 tuve bastante ansiedad. Ahora que están empezando a hacer efecto, me relajo y pienso de forma más calmada, consigo relajarme porque soy una persona nerviosa y me cuesta desconectar. Muy recomendable en estos tiempos tan agresivos. Gracias NaturOla. R.P.M. Empecé a practicar Yoga hace año y medio. Debido a mi profesión (soy músico), paso muchas horas de ensayo y estudio, por lo que suelo tener contracturas en la espalda. Gracias al Yoga he mejorado mi flexibilidad, mi equilibrio, mi posición corporal, y siento la espalda más descontracturada. Además, duermo mejor y mi nivel de estrés ha descendido considerablemente. Había oído hablar de las ventajas del Yoga, pero me he mostrado escéptica por puro desconocimiento. Ahora que he notado sus efectos positivos lo practico tanto en clase como en casa. M.ALMAU GADEA Quiero comunicar mi experiencia con el Yoga. Durante un año y medio tuve contracturas crónicas en la zona lumbar de la espalda y glúteo, que no me permitían hacer una vida normal, gracias al yoga terapéutico los músculos se han ido estirando y descontracturando, cosa que ni con 3 meses de fisioterapeuta lo pude conseguir. También he notado una gran mejoría en mis dolores menstruales y también he notado que había músculos, sobre todo en los brazos, que por falta de ejercitarlos los tenía muy tensos, y gracias a los ejercicios del yoga los he estirado. Por eso quiero dar las gracias al yoga terapéutico por esta gran satisfacción tanto física como mental. Un cordial saludo. F.G. Llevo practicando Yoga en la clínica NaturOla con Lana solamente unos 5 meses. A pesar del poco tiempo el yoga está teniendo gran influencia sobre mí. Anteriormente, nunca había practicado Yoga ni hacía mucho ejercicio, por lo tanto, el primer mes era un poco duro, con agujetas en diferentes partes del cuerpo que no sabía que existían… Durante el tercer mes ya me daba cuenta que mi cuerpo empezaba a acostumbrarse a los asanas, haciéndose más fuerte y ágil. Actualmente ya estoy llegando a la fase de relajación mental, poco a poco puedo tranquilizar más la mente durante los asanas y la relajación. De vez en cuando, cada vez más a menudo, logro vaciar la mente de pensamientos. Referente a Lana sólo puedo decir cosas positivas, que es una muy buena profesora, siempre nos corrige cuando hacemos los asanas y contesta con detalle a todas mis dudas y preguntas. Espero poder seguir estas clases con ella durante mucho tiempo. O.SALAS Llevo unos 6 meses practicando Yoga en la clase de Lana dos veces a la semana. Desde el comienzo he notado que los músculos de la espalda, hombros y cuello están mucho más relajados. Las asanas están perfectamente coordinadas y al final de la clase tengo la misma sensación que cuando salgo del fisio! En las clases percibo que he trabajado todos los músculos que tenía agarrotados por la tensión de trabajar con el ordenador o por la mala postura y siento un gran alivio. Estoy muy contenta con las clases y se las recomiendo a todo el mundo. JOSE ANTONIO Hace aproximadamente año y medio que asisto con asiduidad (2 o 3 días a la semana) a clases de Yoga y recuerdo que cuando inicié esta experiencia, supongo que pensé lo mismo que mucha gente puede pensar al respecto; ¿Me pasaré la hora de clase sentado en postura transcendental diciendo ¡uuuuh…..! y en búsqueda de pensamientos metafísicos?, ¿me tendría que rapar el pelo y poner una túnica de monje como los Tibetanos?, en fin, ante lo desconocido me dije: probemos y después opinemos. La realidad, ha sido algo muy distinta. Cuando empecé, los dolores de espalda y de cabeza que tenía, solo se sobrellevaban a base de horas de fisioterapia, osteopatía y antiinflamatorios, es decir, todos ellos, correctores pasivos a mis dolencias. Poco a poco, con constancia y no sin esfuerzo, fui descubriendo que lo que activamente mi cuerpo estaba desarrollando con el ejercicio físico realizado en las clases era: Recolocar la estructura de mi esqueleto, hacer que se movieran articulaciones que llevaban muchos años sin moverse, ganar una elasticidad perdida por los años y recobrar una tonificación de músculos que no se utilizaban desde la juventud. Todo lo anterior ha significado que: No he vuelto al Fisioterapeuta ni al Osteópata y ya no suelo tener dolores de espalda ni de cabeza. Otro de los efectos positivos pretendidos en la práctica del Yoga, es conseguir cierto control de tu mente buscando estados de relajación de la misma. Conseguir que, cuando estas realizando los Asanas tu mente este estudiando y observando tu propio cuerpo, sus reacciones y los efectos en tu cuerpo de los ejercicios que realizas. Sin duda, esta parte es la más difícil, pues exige una abstracción del mundo exterior, una concentración exclusiva en lo que estas realizando y olvidarte de todo lo demás, pero poco a poco, se va consiguiendo y tu mente empieza a entrenarse y a saber estar “aquí y ahora”. En resumen, una experiencia sanadora de tu cuerpo y gratificante de realizar. CARLOS F. GOMEZ Hace ya un año y medio aproximadamente que asisto a las clases de Yoga con regularidad. Las razones que me animaron a asistir a ellas, además de que mi esposa también acudía, y eso siempre constituye una “poderosa” razón, eran básicamente problemas de rigidez corporal y falta de alineación del mismo, en concreto de la espalda, así como razones de tipo mental y emocional. Es este sentido, necesitaba iniciar actividades que contribuyeran a aumentar el grado de introspección para conseguir un mayor equilibrio mental, a la vez que centrarme en mí mismo y aislarme de la influencia externa de situaciones, personas y críticas con objeto de ser uno mismo en la medida de lo posible. Así mismo y por mi trabajo, en el que estoy en contacto con muchos compañeros, necesitaba reducir el estrés, favorecer la relajación para que las relaciones fueran más placenteras, buscando siempre un pensamiento positivo en todas las situaciones así como una paz y alegría interior. Igualmente deseaba que la práctica del Yoga contribuyera también a mejorar las relaciones familiares tanto con mi esposa, hija, madre, hermano y demás familia. Se puede decir, que durante este tiempo de asistencia a las clases, he ido mejorando en los siguientes aspectos: - Mejora en la flexibilidad, el tono muscular y el estado físico en general. Con el tiempo, la espalda ha ido adquiriendo más fuerza y equilibrio, si bien en este terreno creo que queda aún camino por recorrer a través de la práctica del Yoga. - Mejora en la salud, reduciendo el estrés o ansiedad, relajándome más, tanto cuerpo como mente, y aumentando la energía. He mejorado algo en la calidad del sueño que no era muy buena, aunque deseo mejorar más esta área. - Me ha ayudado en el crecimiento personal, teniendo más confianza en mí mismo, más autoestima, mejorando la concentración y viendo las situaciones de la vida diaria con más claridad; me ha ayudado a tener más intuición ante las situaciones complejas, dejándome llevar más por los sentimientos o emociones y no tanto por la razón. - El Yoga me ha ayudado también a liberarme de emociones negativas, o si no, a encauzarlas mejor, y a mejorar también las relaciones con los demás, pero a la vez diciendo lo que uno realmente quiere o piensa, no estando tan expuesto al entorno, teniendo más introspección, más metido en uno mismo, eso sí, viendo las cosas con algo más de distancia. Por estas razones entre otras, tengo previsto, si las circunstancias lo permiten, continuar asistiendo a clases de Yoga de forma regular, ya que como se suele decir “todavía queda mucho por hacer”. ANA E. Asisto a clases de Yoga desde hace más de un año. Por problemas de ansiedad agudos se me engarrotaban mucho los músculos de la espalda. La fisioterapeuta me recomendó probar una clase de Yoga porque me serviría para mejorar mi postura corporal, me ayudaría a controlar mi estado de ansiedad, y, además, ejercitas y tonificas el cuerpo. Sinceramente fue lo mejor que pude hacer. Desde entonces no he vuelto a tener problemas con la espalda. Terminé mis terapias con la psicóloga y el psiquiatra, conseguí dejar de tomar los ansiolíticos y antidepresivos, he corregido en gran medida mi postura corporal, ya no me duelen los huesos o músculos y me siento más ágil. Es una forma grata y divertida de sintonizar cuerpo y mente. I. MARTINEZ EGEA Desde que practico Yoga ha mejorado notablemente tanto mi estado psíquico como físico. La contractura cervico-dorsal seguramente es lo que más ha mejorado y me permite no consumir analgésicos. Por lo tanto creo que es una actividad con muchos efectos beneficiosos. AMALIA Padezco una pronunciada escoliosis, y como consecuencia sufro fuertes dolores de espalda. Practico las disciplinas del Yoga desde hace tres años y como consecuencia he experimentado un cambio radical, no sólo de mejora y control del dolor, sino que además me encuentro "mentalmente sana”. El resultado es tan satisfactorio, que desde que practico Yoga, afronto los problemas tanto físicos como mentales de forma radicalmente distinta. Ahora vivo de forma más sencilla y armónica, y además transmito este estado a mi familia y a mi ámbito social. Eso sí, es muy importante que tu maestro sea muy competente y su formación sea elevada, pues si no, lo único que conseguirá es impartir series de ejercicios que al final sólo conseguirán tu desánimo y desconfianza. Un buen maestro de Yoga se nota por la continuidad y fidelidad de sus alumnos, y por su constante evolución. Lana es con diferencia, para mí, una de las mejores en esta disciplina de vida que conduce al equilibrio, paz y bienestar. ¡Namasté! BEATRIZ C. Llevo practicando Yoga aproximadamente año y medio y estoy muy contenta porque con los estiramientos muevo partes de mi cuerpo que creo que, aunque siempre he practicado algo de deporte, jamás había estirado; por otra parte me ha enseñado a respirar, cosa que me ayuda en estos momentos en que andamos un poco más nerviosos de lo normal y por ello mismo también a relajar mi cuerpo. Por otra parte me ha quitado bastante los dolores de cuello y espalda que tenía mucho más a menudo que ahora, así como unas clases con un ambiente muy agradable. Creo que he conseguido, o mejor dicho estoy consiguiendo, un equilibrio entre mi cuerpo y mi mente que me resulta muy agradable. ISLANDA Mi historia es muy sencilla. Fui muy activa siempre! Pero llegó un momento que mi cuerpo empezó a presentar un dolor por aquí, otro dolor por allá... Con estos dolores bajó mucho la calidad de mi vida! Al empezar las clases de yoga, detrás de mí había una "mochila" con dolor en la zona cervical (2 hernias detectadas) y la inflamación crónica del nervio ciático, que me provocaba muchos dolores en la pierna derecha. Así que empecé las clases de Yoga para encontrar alivio a mis dolores crónicos y con muchas ganas de aprender a relajarme y a respirar bien. Llevo practicando yoga 6 semanas, y a pesar del esfuerzo físico que estoy haciendo, me siento por primera vez en mi vida contenta con lo que hago en las clases de Yoga. Hace 2 años hice varios meses de pilates, pero siempre estaba desesperada por terminar los ejercicios y regresaba a casa sin fuerza y muy cansada. Tenía que recuperarme en un par de días para luego volver a hacer lo que no me apetecía. Las clases de Yoga me gustan mucho y el tiempo se pasa volando. Y a pesar del esfuerzo físico, regreso a casa con agujetas pero con fuerza y buen humor. Hace 3 semanas que me levanto por las mañanas sin dolor en la espalda y en mi pierna derecha. Hace 2 semanas que empecé a sentir mi cuerpo más ágil. En estas 6 semanas he perdido 3 kg ya que paralelamente con los ejercicios de yoga empecé a cuidarme mucho en mi alimentación, procurando llegar al peso que me indica mi médico. Todavía me cuesta mucho relajarme al final de las clases, pero estoy aprendiendo poco a poco. Lo que más me motiva es que me gustan mucho las clases y disfruto mucho. Pienso que con este espíritu puedo lograr mucho! Muchas gracias a ti, Lana, por tu profesionalidad y tu atención personal. !Un fuerte abrazo. MAR MARIN Os voy a contar los beneficios del Yoga Terapéutico, que yo misma he experimentado en mi cuerpo. Después de sufrir dos accidentes de coche, mi cuello se vio dañado por una degeneración en unas de mis vertebras, además de dolores en el brazo izquierdo y hormigueo. Pero no me apunte al Yoga, para mejorar todas estas dolencias, me apunte por casualidad, en una temporada de mi vida, en la cual no podía dormir y tenia problemas de ansiedad. Después de varios meses lo primero que note, fue que dormía perfectamente y que la ansiedad había disminuido. Cada vez que terminaba las clases de Yoga me sentía genial, con una sensación de paz interior. Llevo siete años practicando Yoga, y es lo mejor que he hecho por mi salud, mental y física. Casualidades de la vida, tuve este mismo año un accidente y me hicieron otro scanner, en el cual salió la típica rectificación cervical de un golpe, pero el problema degenerativo de mis vertebras había desaparecido. El Yoga ha conseguido mejorar mi cuello, ya no me duele, y estoy Feliz. El Yoga es salud física y mental. |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
© 2004 NATUROLA.es, Alicante (Spain). Tel: (+34) 96 515 92 09. Politica de Uso y Privacidad
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||